martes, 27 de diciembre de 2016

Oro para todos los deportistas colombianos en Rio 2016

Oscar Fiqueroa - Oro en pesas
El pebetero olímpico se extinguió en Rio 2016, quedará en el recuerdo como la mejor actuación colombiana en las olimpiadas: 3 oros, 2 platas y 3 bronces; el camino lo iniciaron Helmut Bellingrodt Wolff - medalla de plata en el tiro al jaba, Alfonso PérezClemente Rojas - bronce en el boxeo -. Se obtuvo el mismo número de medallas, pero dos más de oro, 13 diplomas aumentamos el número de deportistas que consiguieron cupo, sin duda una gran mejoría respecto a Londres 2012.

Fueron 147 colombianos los que nos representaron en 23 disciplinas. De el 3 al 21 de agosto nos brindaron momentos de satisfacción, un uhh por los que se quedaron cerca del podio, en otros más desilusión porque había mejores que los nuestros. En tres ocasiones sentimos orgullo patrio al escuchar el himno e izar la bandera tricolor, en cinco más porque alguno de los nuestros ocupó un lugar en el podio olímpico.

Caterine Ibargüen - Oro en el salto triple
Con justicia quienes estarán en lo más alto del podio de cualquier colombiano deberán ser los medallistas: Caterine Ibargüen (oro en salto largo), Mariana Pajón (oro en BMX), Oscar Figueroa (levantamiento de pesas), Yuberjen Martínez (plata en boxeo), Yuri Alvear (plata en judo), Carlos Ramirez (bronce en el BMX), Luis Javier Mosquera Lozano (en el levantamiento de pesas), e Ingrit Lorena Valencia (en boxeo).

Algunos de estos medallistas nos acompañaron co
Mariana Pajón - oro olímpico
n sus actuaciones l
a hora del almuerzo o de la comida, primero con la tensión que generaron las finales y un alivio o resignación justo cuando se saboreaba el postre; dulce sabor si llegaba el triunfo o un sabor amargo cuando el resultado no era el esperado.


Aunque se habían presupuestado más oros, dos de esos favoritos fueron consecuentes con las predicciones: dos grandiosas mujeres, ambas corriendo por el oro. Catherine lo consiguió con esos 15,17 metros a la inmortalidad y Mariana Pajón con su pequeña figura pedaleando hacia la gloria, en el podio sus lágrimas nos hacían contener la respiración. Oscar Figueroa por su parte nos sorprendió abriendo el camino dorado de la alterofilia, también un premio ya conseguido en Londres 2012. Los tres habían estado en el podio, la Pajón en lo más alto en ambos momentos.  

Merecen también un gran reconocimiento los que obtuvieron el diploma olímpico, un premio a quienes ocuparon entre el cuarto y octavo puesto en las finales:

El ciclista antioqueño Fernando Gaviria, que fue a los Juegos Olímpicos con la meta de subirse al podio, terminó cuarto en la prueba del ómnium, la posición hizo que este deportista fuera el más duro consigo mismo: "vine por la medalla de oro y me vine con la de cuero", eso lo ha hecho pensar en el retiro de la pista. Sin lugar a dudas un gran deportista, si pasa a la ruta le disputará etapas a Cavendish y a Peter Sagan.

Después en el mismo ciclismo se vivió uno de los mayores sinsabores: el amargo cuarto puesto de Fabián Puerta en el keirin. El inicio de la carrera fue suspendida en dos ocasiones por las infracciones de tres de sus rivales y al final no fueron suspendidos.

El último día de la olimpiada tuvimos en Jhonnatan Botero, ciclista de la especialidad, ciclismo de montaña la última oportunidad de medalla, sin embargo le alcanzó para diploma olimpico, llegó quinto.

Las pesas deporte más exitoso para Colombia, también puso su cuota con los diplomas. Habib de las Salas quedó en la sexta posición en la categoría de 56 kg; Lina Rivas levantó un total 216 kg; Ubaldina Valoyes anunció su retiro con un diploma olímpico; Leidy Solis fue cuarta, le faltó poco para conseguir el bronce; Mercedes Pérez alzó 234 kg, cuarto lugar; Andrés Caicedo levantó un total de 346 kilogramos que le sirvieron para quedar sexto. 
 
En la misma categoría de la gran Caterine Ibargüen, John Murillo con su salto triple, sorprendió con un quinto y aseguró diploma olímpico, los 17,09 le sirvieron también para superar el récord nacional.

Otro de los nuestros, el sin tocayo, Céiber Ávila,  quedó a un paso de las semifinales de boxeo luego de una controvertida decisión de los jueces, que para muchos fue un flagrante robo. Estas circunstancias lo han hecho pensar en dejar el deporte: "Me dan ganas no saber más de boxeo".

La selección masculina de fútbol logró el primer diploma olímpico en un deporte de conjunto, ha sido lo mejor en la historia del fútbol colombiano en los olímpicos. Aunque se esperaba más, por momentos pensamos que nos quedaríamos en la fase de grupos.

La lucha también aportó con Jackeline Rentería, la octava posición le mereció un diploma más y Carolina Castillo fue octava en los 48 kg.

En algunos deportes no se consiguió siquiera un diploma, pero se mejoró escalando, consiguiendo experiencia, fogueándose con los más grandes. Con seguridad en Tokio 2020 los veremos más arriba y sus nombres ocuparán las pantallas de tv, llenarán las tapas de los periódicos. Uno de ellos podría ser Josimar Calvo, que con certeza mejorará el 10° lugar que alcanzó en Rio.

Vivimos algo de nostalgia cuando las metas de algunos de nuestros deportistas no se cumplieron; conseguir el oro para darle una casa a su familia; la lágrimas de Yuberjen, Ingrit Loronea y Luis Mosquera, nos hicieron pensar en la humildad y las carencias de nuestros representantes. Esto sin embargo hizo que las promesas del gobierno aparecieran, esperemos que les cumplan a estos héroes; "el compromiso que tenemos con Yubjerjen es real. Aún no tenemos la casa, pero estamos gestionando para conseguirla"

Posiblemente no tienen porque el dinero lo desperdician o se lo apropian. Lo que destinen para estos medallistas que no solo cumplen con sus aspiraciones, sino que motivan a los demás colombianos para mejorar el desempeño alcanzado por ellos, será entonces una inversión que a futuro nos dará réditos.

Esperemos que los procesos no se detengan, que los ofrecimientos a los deportistas se concreten, que más dinero se deje en los presupuestos para los ciclos de formación y que en Tokio 2020 podamos volver a ilusionarnos.

Celio E. Pineda Rodríguez
@celiopineda