Los elogios más llamativos han llegado desde la prensa española y, de manera poco habitual, desde algunos medios argentinos, tradicionalmente reacios a destacar el fútbol de otras selecciones. Sin embargo, otros sectores de opinión prefieren mantener la cautela, conscientes de que los verdaderos exámenes apenas comienzan
En el ámbito nacional también se ha producido un cambio de discurso en buena parte de la prensa, aunque casi siempre acompañado del inevitable "pero...". Habrá que esperar a ver si esos mismos conceptos se mantienen cuando el rival sea de mayor exigencia, cuando la estrategia utilizada no encuentre los mismos espacios o cuando aparezcan esos partidos en los que el resultado termina condicionado por decisiones arbitrales o detalles que escapan al control de quienes están dentro del campo.
Lo cierto es que Colombia suele mostrar una versión más competitiva cuando enfrenta a selecciones de peso. Parece existir un incentivo adicional en los jugadores y, al mismo tiempo, estos rivales acostumbran a proponer partidos más abiertos, dejando espacios que favorecen las características ofensivas de nuestro equipo.
Ojalá que tantos reconocimientos sirvan como un estímulo y no como motivo de exceso de confianza. El desafío ahora será sostener ese nivel y demostrar que lo exhibido ante Portugal no fue un hecho aislado.
La próxima prueba llegará el viernes 3 de julio frente a Ghana, un rival de respeto que seguramente exigirá la mejor versión de Colombia. Como ocurre en cualquier partido de eliminación directa, ambos equipos deberán mostrar todos sus recursos futbolísticos para mantenerse con vida en el torneo. Nuestra selección habrá contado con casi ocho días para preparar este compromiso, estudiar las fortalezas y debilidades del rival y diseñar la estrategia que le permita seguir avanzando en este Mundial.